¿Quieres ganar una pasta en unas pocas horas jugando a las cartas? Entonces deberás ganar un torneo multimesa. No es fácil, pues te vas a enfrentar a decenas de rivales con la misma sed de victoria que tú. Sin embargo hay ciertas claves que pueden hacer el camino al pódium mucho más fácil.
Ganar un torneo multimesa es como correr una maratón. Muchos jugadores juegan a ser gladiador intentando eliminar a todos sus rivales. Deja que los demás se maten entre ellos y piensa que cada rival eliminado por tus contrincantes es un paso adelante hacia tu victoria, la cual has logrado sin haber tomado nada de riesgo.
Los torneos son un juego donde los niveles de las apuestas suben cada ciertos minutos, generando un empobrecimiento progresivo de los jugadores. La diferencia entre fichas obliga a tomar decisiones distintas a “pobres” y “ricos”. Entiende siempre en qué posición social te encuentras y márcate objetivos en función de ello.
Para medir en qué nivel te encuentras utilizaremos la “M”. Encontrarás un artículo que explica como utlizarla.
Explicaremos qué es “el hueco” con un ejemplo: Imagina que te reparten 
. Si nadie ha subido la apuesta, en determinados momentos del torneo puedes subir con esta mano. En cambio si alguien ya ha subido la apuesta antes que tú necesitarás una mano mucho mejor para igualar. A la diferencia entre las combinaciones de cartas que usarás para subir si nadie lo ha hecho y las combinaciones con que igualarás si la mano viene subida se le llama “el hueco” (the gap).
A medida que avanzan los niveles de juego “el hueco” debe hacerse más grande: Utilizarás manos inferiores a la media para subir si nadie lo ha hecho, pero solamente igualarás la apuesta con manos superiores a la media. El objetivo de esta técnica es robar el máximo de ciegas posible y a la vez evitar entrar en manos problemáticas.
En un torneo existen 2 perfiles de manos realmente seguras, fáciles de jugar y ganadoras:
Las manos premium suelen tener una clara ventaja cuando se juega all-in antes del flop. Utiliza la estrategia básica de no limit para jugar estas manos.
La belleza de las manos basura es que raramente nos pondrán en situaciones comprometidas ya que si alguien nos resube, nos costará muy poco tirarnos. Por el contrario contamos con el efecto sorpresa si nos sale un flop “pelotazo”. Por ejemplo, subimos con 
y un rival nos iguala. El flop 

. Si un rival tiene una mano como 
, vamos a robarle muchísimas fichas porque raramente pensará que tengamos dobles parejas. Por el contrario, si subimos antes del flop con 
y nos igualan, podemos estar vencidos por manos tipo AQ o AK.
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