10 situaciones a evitar: no caigas al fondo del océano
Escrito el 28/Mayo /2009 por Sergio A.
Jugar al poker es una actividad para la que se requiere concentración, tiempo, tranquilidad y auto control. Cuando esas condiciones no se dan, lo mejor es renunciar a jugar porque a veces, la mejor forma de ganar dinero es no perderlo. ¿Quieres ahorrarte disgustos en las mesas y saber cómo poner a salvo tu bankroll? Estas son las 10 situaciones ante las que el jugador de poker responsable debe alejarse de los teclados:
- No jugaré cuando no tenga tiempo.
Ejemplo a evitar: “Son las 18:50, he quedado a las 19:00 con mi novia… voy a jugar un Sit and Go Doble o Nada, que me lo ventilo en un momento”. - Evitaré jugar cuando mis condiciones físico-psíquicas no sean buenas.
Ejemplo a evitar: “He tenido un día horrible en el trabajo y me duele la cabeza… voy a jugar unas manos para ver si algo me sale bien”. - Renunciaré a jugar fuera de bankroll movido por una buena racha y/o la codicia.
Ejemplo a evitar: “Hoy estoy de suerte, he ganado más de un euro en NL 0,02/0,04, voy a por las mesas de NL 1/2, así rentabilizaré más mi tiempo y si mantengo resultados, me pago unas vacaciones con lo que gane en tres tardes”. - No actuaré movido por el revanchismo.
Ejemplo a evitar: “Voy a rastrear las mesas en busca de ese papanatas de ayer. Se va enterar, los 40€ que me ganó se los voy a recuperar y además le voy a ganar otros 40€”. - No jugaré para cumplir retos personales desproporcionados.
Ejemplo a evitar: “Estamos a 31 y me faltan 10.000 manos para cumplir mi objetivo mensual. Hoy maratón de poker”. - No compaginaré el poker con otras actividades que perturben o condicionen mi juego.
Ejemplo a evitar: “Mientras veo el partido y me encargo de mis sobrinos voy a echar unas manos en el portátil”. - No jugaré cuando mi conexión a internet sea muy inestable o el ancho de banda esté saturado por varios usuarios.
Ejemplo a evitar: “Estoy harto de mi conexión a Internet, todo el día va y viene y mis compañeros de piso con el eMule a tope… en fin, voy a jugar unas manos a ver si se me pasa el disgusto”. - No intentaré recuperarme de una derrota en vivo jugando online a continuación.
Ejemplo a evitar: “Qué rabia, me han tirado a las primeras de cambio de un campeonato en el Casino, voy a recuperar todo el dinero esta noche”. - No intentaré emular a otros jugadores, ya sean aficionados o profesionales, cuando eso ponga en riesgo mi bankroll.
Ejemplo a evitar: “Aunque no me va mal jugando loose, mi amigo Pedro juega Tight, como Doyle Brunson y gana el doble que yo en una tarde, así que yo haré igual pero subiendo a niveles más altos, para ganar más aún”. - No jugaré más mesas de las que sea capaz de controlar simultáneamente.
Ejemplo a evitar: “Si jugando en cuatro mesas simultaneas gano 10€ al día, si juego en ocho mesas ganaré 20€… pero es que si juego en 16 mesas ganaré 40€… y si me abro 32… ¡me dejo el trabajo!”
Y por último, la perversidad que puede llevarnos directos a los abisales oceánicos del poker: incumplir dos o más de las normas simultáneamente.
¡Sacrilegio!: “Salí ayer de fiesta y he llegado tarde al trabajo casi sin dormir. La resaca casi no me dejaba concentrarme y he acabado por irme antes de la hora, pero mi jefe se ha dado cuenta y me ha despedido (me tenía manía). Encima, he discutido con mi novia porque dice que no es normal que llevara cuatro días sin responder a sus llamadas (¡deja de agobiarme tía!). Llego a casa y me encuentro un montón de recibos devueltos (que pirañas son los bancos), y por si fuera poco, la conexión a Internet del vecino va y viene constantemente. Pero bueno, soy un tío positivo y creo que esto aún puede arreglarse: voy a jugar un rato a tope para recuperar todo el dinero que me gasté anoche y forzaré la máquina para poder comprarme una moto de 500cc como la que había aparcada en mi portal esta mañana. Sólo es cuestión de subir de NL 2/4 a NL 25/50 y jugar el doble de las 4 mesas que suelo multi tablear… mientras, aprovecharé para inscribirme en portales de ofertas de trabajo y llamaré a mi novia, a ver si lo arreglo…”.
Y recuerda que para no acabar en el fondo del océano con los peces más abominables, ¡deberás alejarte de la tentación cuando estas situaciones aparezcan en tu camino!
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